Carta del personal médico para la Alcaldesa Claudia López

17 de marzo de 2020

Recomendaciones de un grupo del personal médico, frente al coronavirus

Víctor de Currea-Lugo, MD, PhD (compilador)

Estimada alcaldesa Claudia López,

Con mis compañeros de promoción de medicina, de la Universidad Nacional de Colombia, decidimos hacer una lluvia de ideas en nuestro chat, entre paciente y paciente, con el fin de ayudar a sortear el inmenso reto que tenemos como sociedad. Lo primero es que estamos totalmente dispuestos de cumplir nuestro deber desde nuestros puestos de trabajo, de eso puede estar seguro. Aquí estamos y aquí nos quedamos.

Al margen de los cientos de aportes que le deben llegar diariamente y de los recomienden las personas expertas, queremos contribuir con algunas recomendaciones, sabiendo que otros colegas (y personas de otras profesiones) pueden incrementar la lista de sugerencias. Incluso, saludamos ver que algunas de nuestras propuestas ya están en el plan de simulacro de este fin de semana.

La red de servicios es solo un eslabón de la atención. Lo que se observa en otros países es que el sector salud no puede asumir todas las responsabilidades frente a esta crisis. Las autoridades deben tomar algunas medidas como:

– Urge coordinar un centro de atención tipo “call-center” destinado a evacuar necesidades médicas menores, permitir el control de pacientes crónicos, evitar la saturación de los servicios de salud, renovar la formulación de pacientes crónicos estables para que NO tengan que ir al hospital, garantizar el suministro oportuno (incluso con personal voluntario) de medicamentos a domicilio a personas de la tercera edad.

– No saturar las urgencias y más bien fortalecer la red de atención domiciliaria; incluso con voluntarios en salud (paramédicos certificados con respaldo  de algún hospital) que pueda apoyar labores de atención  domiciliaria.

– Disminuir todo tipo de concentración de personas, incluyendo clubes de golf que siguen abiertos y considerar seriamente el cierre de los servicios públicos de transporte.

– Recomponer los equipos de territorio saludable y hacer los barridos casa a casa. Un programa, usando los medios masivos de comunicación, para informar objetivamente a la población y capacitarla en prevención.

– Permitir el uso de carros por parte del personal de salud, sin que para ellos aplique el “pico y placa”, no es clasismo, sino la utilidad que representa un médico para la sociedad en este momento de pandemia.

– Seguir coordinando esfuerzos entre las redes Bogotá y Cundinamarca, para juntar esfuerzos.

– Hay decisiones recientes que afectan la red pública y que deben ser reversadas, como poner a funcionar los TAC de la SubRed del Sur y liberar camas de UCI adulto, cuyo número se redujo hace poco.

MENSAJES A LA SOCIEDAD

– Estar en cuarentena implica NO recibir visitas, tenemos reportes de pacientes sintomáticos que no han dejado de ser visitados en sus domicilios. Una paciente dijo: “Estimada familia, el mejor regalo que me puedes dar es poder tener unos años más de vida, por favor no me visiten este fin de semana, día de mi cumpleaños, sin querer me podrían enfermar.”

– Continuar con los tratamientos médicos formulados, hacer caso omiso a información en las redes sociales que proponen reconsiderar tratamientos, especialmente anti-hipertensivos.

– Los estudios disponibles muestran que la duración y viabilidad del virus es alta, por lo tanto consideramos que la protección, hasta ahora promovida, es escasa.

Reglamentar que haya cero niños compartiendo con otros, pues aunque su tasa de enfermedad es menos, son altamente contaminantes, exponiendo a los adultos mayores que usualmente son sus cuidadores.

-Los anuncios sobre potenciales desarrollos de una vacuna, NO pueden llevarnos a abandonar las medidas sanitarias para evitar la propagación de la enfermedad.

– Hay escasez de sangre en los servicios de salud, es necesario que se mantenga (con las medidas del caso) los programas de donación voluntaria de sangre.

RECOMENDACIONES PARA LOS DIRECTORES DE SERVICIOS DE SALUD

– Hay deficiencias en algunos centros de elementos de protección para el personal de salud. Algunos han recibido notificaciones que si atienden sin protección eso permitiría que el servicio de salud responsabilice al profesional si se infecta. Es necesario que quienes atiendan consulta a no ser obligados a hacerlo en condiciones de riesgo. Entrega de elementos de bioseguridad al personal de salud, tal como se le otorgó recientemente a los jueces, teniendo además en cuenta que el personal de salud tiene una exposición mayor.

– Cancelar toda la consulta externa y cirugías programadas; solo urgencias médicas y quirúrgicas; es necesario desde ya ahorrar  insumos para el pico de la pandemia.

– Hay hospitales de Bogotá con pagos pendientes desde diciembre. Es imperativo el pago de salarios a los trabajadores de la salud para garantizar que se puedan dedicar 100% al manejo de la pandemia.

– Suspender atención de control a pacientes estables mayores de 65 y pacientes con inmunosupresión, para evitar su exposición al virus.

– Cancelar procedimientos ambulatorios para liberar camas para cuando empiece el grueso de admisiones.

– Limpieza profunda por aspersión de áreas de atención en los consultorios, dando un tiempo prudencial en los cambios de turno.

– Suspender al máximo las visitas de familiares (salvo por razones médicas) y no permitir el ingreso de visitadores médicos.

– Destinar al personal de salud mayor de 60 años a tareas de tele-medicina; no deberíamos dejar en la primera línea de atención a personas en riesgo.

– Es necesario tener ya en cuenta la necesidad de otras personas que trabajan en el apoyo y de las que tenemos deficiencias (vigilantes, personal de limpieza, conductores, etc.)

CONSIDERACIONES PARA OTRAS INSTITUCIONES

– El aeropuerto es un claro ejemplo de lo que NO se debe hacer: concentración de personas sin capacidad de respuesta. Debería considerar medidas más drásticas al respecto. La demora en días en tomar decisiones se medirá en número de muertos. Ayúdennos a ayudar.

– Las EPS privadas no están del todo volcadas en la atención, vemos que los servicios de la red pública están asumiendo toda la carga. En España las decisiones del presidente permitieron poner a lo privado al servicio de la sociedad.

– El control de la especulación con elementos de protección y con alimentos debe ser penalizado de manera ejemplar.

– Es necesario pensar que, en el peor de los escenarios, tendremos que usar Corferias u otras instituciones para atender a los pacientes; un equipo debería dedicarse solo a pensar en dónde haremos la atención ante una saturación de los servicios.

-Necesitamos incentivar la importación de insumos médicos, una propuesta es disminuyendo los impuestos de tales importaciones. No solo se trata de liberar los trámites de los tapabocas. Recomendamos reducción de impuestos a empresa privadas que ayuden a atención de pacientes con insumos, equipos médicos, personal sanitario, logística, etc.

ASPECTOS ESTRUCTURALES A SER TENIDOS EN CUENTA

– La forma de contratación del personal de salud (por prestación de servicios) genera una fragilidad en el sistema que, en parte, explica las deficiencias de hoy.

-Hay cientos de miles de bogotanos que no tienen acceso a agua ni a jabón, esto es muy grave, máxime cuando allí hay adultos mayores con enfermedades crónicas y personas con desnutrición.

– El dilema de salir a trabajar, por ejemplo en ventas informales, o entrar en cuarentena sin tener recursos para sobrevivir sino unos pocos días, es una decisión que puede (entre otros aspectos) elevar a posteriori el uso de servicios de salud.

– Aplazar la fecha de cobro del impuesto predial.

Finalmente pedimos ser tenidos en cuenta como trabajadores de alto riesgo y de utilidad social profunda; necesitamos ser vistos bajo regímenes especiales.

Estimada Claudia, estamos en el reto de las dos primeras semanas, lo que se haga en este tiempo determinará el curso de la enfermedad. Sin duda, muchas de estas recomendaciones ya las tenías en la mesa; nuestro interés no es otro que ayudar desde lo que vemos en el día a días de nuestra práctica médica.

 

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