Tensiones entre Corea del Norte y del Sur

Víctor de Currea-Lugo | 19 de marzo de 2013

Los desafíos de Corea del Norte haciendo demostraciones de su capacidad nuclear, aumentando su despliegue militar en la frontera con Corea del Sur, declarando inválido el cese al fuego de una guerra congelada desde 1953, cortando la línea telefónica directa de comunicación entre las dos Coreas, etc., esconden la crisis interna que vive ese país cerrado al mundo. El rechazo a la tregua ya había sido expresado en 2003 y 2009, mientras la situación interna de Corea del Norte se mantiene gracias a dispositivos de control social de corte estalinista.

La división de Corea en dos países (1945), la guerra entre ellos (1950-1953) y la crisis actual, son algunosde los coletazos de la Guerra Fría. Luego de tres años y más de 2 millones de muertos después del comienzo de las hostilidades, se logró un acuerdo de cese al fuego (pero sin finalizar técnicamente la guerra) tan frágil como la situación interna de Corea del Norte.La reciente escalada de tensiones genera inquietudes regionales, especialmente entre Corea del Sur y Estados Unidos. Los otros seriamente preocupados son Rusia, China y Japón.

Estados Unidos trata de evitar nuevos frentes de guerra, busca salir de manera decorosa de Irak y Afganistán, y negociar en el caso de Irán, esperando que otros se encarguen de Siria. A pesar de la ‘declaración de guerra’ de Corea del Norte, EEUU limitó su respuesta a una demostración de fuerza: maniobras militares con Corea del Sur, en las que participan una gran parte de los 28.500 soldados de los estadounidenses desplegados en Corea del Sur.

Rusia es mucho menos beligerante contra Corea del Norte en parte porque necesitaría de su territorio para llevar el gas que le planea vender a Corea del Sur, segundo importador mundial de gas natural.

China, a pesar de que ha apoyado las negociaciones de Corea del Norte con la comunidad internacional, ahora ha demostrado sudescontento por el camino iniciado porCorea del Norte. De hecho se sumó a las medidas de sanción impuestas por el Consejo de Seguridad, luego de su tercer ensayo nuclear de Corea del Norte, el 12 de febrero de este año, pero no parece que iría más allá. En caso de una guerra China se vería involucrada tanto por la cercanía geográfica a las dos Coreas como por el flujo de refugiados que llegaría a su territorio.

En la negociación conocida como “conversaciones a seis bandas”, además de Corea del Norte, participan China, Japón, Rusia, Corea del Sur y Estados Unidos.El debate gira en ofrecer a Corea del Norte una ayuda internacional suficiente para que fortalezca su legitimidad interna y resuelva algunos de sus problemas, a cambio del retroceso en su programa nuclear.

Corea del Norte se queja de que hay otros países que han desarrollado armamento nuclear sin que la llamada comunidad internacional haya actuado contra ellos de la misma manera, son los casos de India, Pakistán e Israel.

Para Japón, el desarrollo nuclear de Corea del Norte es una amenaza directa, pues misiles de mediano alcance podrían alcanzar el territorio japonés. Japón cuenta con su sistema moderno de defensas, pero es aún más determinante su acuerdo militar con los Estados Unidos, lo que involucraría directamente a este país en caso de un ataque de Corea del Norte.

La guerra de Irak de 2003 envió un claro mensaje a Corea del Norte: es mejor tener armas que no tenerlas; cuando no se tiene capacidad militar es más fácil ser objeto de una ocupación. Por eso, en 2006 hizo explotar su primera bomba nuclear como una demostración de fuerza.

Corea del Norte se queja de que hay otros países que han desarrollado armamento nuclear sin que la llamada comunidad internacional haya actuado contra ellos de la misma manera, son los casos de India, Pakistán e Israel. Las críticas a Corea del Norte se alimentan de la idea del “eje del mal” construida por los Estados Unidos con el fin de satanizar a sus enemigos. En ese sentido, las amenazas contra Corea del Norte tienen además otra intención: enviar un mensaje a Irán que, según los Estados Unidos, avanza en la producción de armas nucleares; lo que Irán ha desmentido.

En el orden interno, los controles estatales del régimen se evidencian en excentricidades como la de castigar a los que no lloraron ‘lo suficiente’ la muerte de Kim Jong-il, padre del actual líder Kim Jong-un.Más allá de lo anecdótico, a los niveles de represión política y a las precarias condiciones de vida (que se observan por ejemplo en el nivel de desnutrición), se suma el aislamiento en una región en la que todas las economías tratan de tejer relaciones comerciales.

Las sanciones económicas no han hecho efecto en Corea del Norte -y prácticamente en ningún otro caso- porque quienes sufren sus consecuencias no son las élites sino la gente de a pie que, paradójicamente, afianza su nacionalismo.La paradoja es que por medidas de presión económica y política no parece lograrse mucho, de hecho de poco han servido las recientes resoluciones del Consejo de Seguridad. Pero el uso de la fuerza podría desencadenar en una crisis nuclear que a nadie conviene. Más allá de la disputa Corea-Corea, en un esquema cercano a la Guerra Fría hay dos bloques que buscan posicionarse: Rusia y China por un lado, y los Estados Unidos, Japón y Corea del Sur por el otro.

 

Publicado en originalmente en Arcoiris: https://www.arcoiris.com.co/2013/03/tensiones-entre-corea-del-norte-y-del-sur/